Existen lugares en México que son encantadores, aún cuando no tienen los mismos atractivos y servicios que uno podría encontrar en muchos otros destinos vacacionales. Tal es el caso de Real de Catorce. Su magia no tiene que ver con las noches de fiesta, los antros, los bares concurridos y las veladas de baile y convivencia entusiasta. Por lo que, para quienes busquen esta clase de vida nocturna en esta región, lo mejor es acudir a la cercana ciudad de Matehuala. No es imposible darse esta escapada en coche, en el marco de unas vacaciones en Real de Catorce.

Pero este pueblo mágico ofrece otras vías de diversión nocturna, que se relacionan más, con la atmósfera que crean sus muchos tesoros arquitectónicos y sus calles rebosantes de historia. Atracciones como el Túnel de Ogarrio, el Palenque, la Casa de Moneda, la Iglesia de la Purísima Concepción, las minas y las calles empedradas de este lugar crean una atmósfera singular en la cual el tiempo parece haberse detenido, entre el periodo de gloria minera de la comunidad y su abandono progresivo y casi definitivo, una vez que las vetas de metales preciosos se agotaron sin remedio. Y por supuesto, el impresionante Cerro del Quemado, santuario sagrado de los sabios huicholes, siempre vigilante en las cercanías, coadyuva a que, quienes vivan las noches de Real de Catorce, tengan una experiencia turística tan profunda y emocional, que se torne imborrable de la memoria.

Una vía para disfrutar noches incomparables en Real de Catorce es alojarse en un hotel como el Mina Real. Cuenta con una construcción admirable, habitaciones perfectamente equipadas con los servicios más modernos y decoraciones sofisticadas, sin perder la esencia tradicional mexicana. Pasar la velada en la terraza de este magnífico hotel es sumamente atractivo. Además, ofrece servicio de bar.

En contraste, para los viajeros “mochileros”, existe la posibilidad de tener una experiencia de vida nocturna única a su manera, acampando al aire libre. Y si bien el camping no es una alternativa generalizada en Real de Catorce, sí se puede hacer, respetando el entorno y la tranquilidad de los lugareños. Muchos jóvenes viajeros acostumbran acampar cerca de la zona del panteón. Por el hecho de que no hay mucha leña disponible y las noches son frías en el lugar, es preciso tomar previsiones al respecto. El firmamento lleno de estrellas que se puede observar en Real de Catorce, es especialmente hermoso.